|
Alta biodiversidad, variados y bien preservados ecosistemas, una flora y fauna que se distinguen por su elevado endemismo y paisajes disímiles que van desde el semidesértico hasta los bosques tropicales hacen de Cuba un destino de infinitas posibilidades para el turismo de naturaleza.
Algunas estadísticas revelan que un 30% del archipiélago forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, integrado por más de 300 zonas, de las cuales 79 son de gran significación para el país.
Existen 14 parques nacionales, 23 reservas ecológicas y 6 de las 300 reservas de la Biosfera declaradas en el mundo: Península de Guanahacabibes, Sierra del Rosario, Península de Zapata, Parque Nacional de Caguanes, Baconao y Cuchillas del Toa.
Además, la UNESCO proclamó Paisaje Cultural de la Humanidad al Conjunto de Construcciones Agroindustriales Cafetaleras del suroriente de Cuba y al Valle de Viñales; Sitio Natural de la Humanidad al Parque Nacional Desembarco del Granma.
Dentro de estas dimensiones el relieve es cambiante. Extensos llanos contrastan con regiones onduladas y los grupos montañosos más importantes del país: la Cordillera de Guaniguanico, en el occidente, que comprende la Sierra del Rosario y la Sierra de los Órganos; la Cordillera de Guamuhaya, en la porción central, donde se localizan la Sierra del Escambray y la Sierra de Banao; y el macizo Sagua-Baracoa y la Sierra Maestra, ambos en las provincias orientales.
A muchos de estos lugares pueden llegar especialistas y aficionados al senderismo, la observación de aves, el trekking y el espeleoturismo desandando los 116 senderos naturales del país, bien demarcados y adecuadamente señalizados. |
|
Promociones
|
|
|